Un año intentso (II)

la representación institucional estudiantil no ha querido ni ha intentado ser representativa en ninguno de los periodos que aquí aparecen, debido a los intereses particulares de pequeños colectivos. Aun así, no se puede terminar dando una imagen derrotista de la representación estudiantil.

Movimientos estudiantiles: La representación estudiantil en la UPV/EHU en el periodo 2000-2007. Iñaki García.

Bucle sin fin

Hay una pregunta que a fuerza de oirla tantas veces termina resultando natural responderla de carrerilla, aunque el que la sigan haciendo es algo sobre lo que habría reflexionar: “¿para qué sirve un Consejo de Estudiantes?”

Guía Galdetu del Sindicato de Estudiantes Lurgorri (2008).

Abreviando, y sin recurrir al C&P de la normativa correspondiente, se ocupa de representar al alumnado en los órganos de representación y gestión de la universidad, asesorar y gestionar las quejas de sus compañeros y el fomento de algunos aspectos concretos (participación, euskera, igualdad, voluntariado, etc.) a través de distintas actividades.

Evidentemente se realizan muchas más tareas, pero vamos a dejarlo en esos tres aspectos.

Por fortuna o por desgracia, tal y como indicaba Iñaki García, los intereses particulares han impedido en demasiadas ocasiones ya no solo ser órganos representativos, sino cumplir funciones tan básicas como las mencionadas. Es verdad que había y hay muchos factores que empujan a ello (mandatos reales de 8 meses, una asamblea de 32 representantes, sistema y calendario electoral complejo, etc.) pero el principal era, y sigue siendo, el recambio continuo.

Los nuevos representantes entraban en diciembre y tenían un cuatrimestre de ejercicio antes del final de curso, pues los esfuerzos desde finales de septiembre y octubre solían centrarse en recomponer los Consejos de Centro y preparar las elecciones de noviembre.

Es algo inherente a lo que somos, todos los años se van estudiantes y entran nuevos. Inevitable.

Esto suponía que todos los años entran nuevos representantes y que había que preparar. Alguno se preguntará, ¿preparar? ¿para qué? por lo pronto para tener un conocimiento básico sobre la Normativa de Gestión, Reglamento del Consejo de Estudiantes, Normativa de Permanencia y Reglamento Marco de Centros; a los cuales se añadiría el Estatuto del Estudiante Universitario, Reglamento del Alumnado y los nuevos Estatutos de la Universidad.

Normativa de Gestión para las enseñanzas de grado (2012/2013)

La realidad, en cambio, era otra muy distinta: lo habitual era ni haber escuchado acerca de ellas. De manera que en los tribunales de compensatoria no solía haber ningún representante del estudiante, ni en las segundas correcciones de las pruebas de evaluación, Comisiones de Ordenación Académica, etc. es decir, que el alumno que quisiera alzar un poco la voz debía enfrentarse a toda la burocracia y normativas de la universidad sin ayuda, por normal general.

Evidentemente no era el objetivo darle la vuelta a la tortilla en un único año y menos a sabiendas que de poco serviría lo que se hiciera en un curso si no tenía luego continuidad. Dentro de lo posible, se buscaba al menos dejar algo para que quienes vinieran por detrás no volvieran a empezar de cero y romper con ello el bucle. O por lo menos en parte.

Las Jornadas de Eibar y las guías

Debido a ello se planteó preparar varios textos casi didácticos para representantes, estudiantes y asociaciones de estudiantes respectivamente. El primero se inspiraba en la guía del 92, que intentaba explicar a los representantes del alumnado en que consistían los distintos órganos de la universidad y su funcionamiento. La segunda se basaría en Galdetu, el FAQ escrito por Aratz Castro y publicado por Lurgorri en el 2008, que mediante preguntas y respuestas intentaba responder a la mayoría de las cuestiones que planteaba el alumnado sobre todo tipo de temas (desde becas, hasta reclamaciones de exámenes). Y la tercera habría sido una actualización del Manual Práctico del Asociacionismo Universitario del 98-99 que preparó en su momento EGIA – JEC.

En la imagen, el presidente del Consejo de Estudiantes Aratz Castro y la vicerrectora de Alumnado Elena Bernaras con la Guía de Representantes.

Con este espíritu, y el de iniciar una recogida de propuestas sobre el Reglamento del Alumnado que debía aprobarse en el 2011 – 2012, se celebraron las Jornadas de Eibar (I Jornadas de Representantes de Estudiantes de la UPV/EHU).

El ya solo celebrarse y conseguir los objetivos marcados suponía probablemente un éxito, pero no por ello hay que dejar de fijarse en algunos aspectos: la participación se limitó a representantes de 7 Centros y pertenecientes a candidaturas independientes de Bizkaia y Gipuzkoa.

Seguíamos sin saber nada de nuestros compañeros de Álava ni de Ikasle Abertzaleak y parecía ya claro que más que un Consejo a 8, se iba a reducir a 5.

Pero se consiguió lo que se quería y se elaboró la Guía de Representantes del Alumnado de la UPV/EHU, que despertó un notable interés entre los compañeros de otras universidad y que sus autores no esperábamos.

Más cambios normativos

Si por algo se caracteriza el Sistema de Educación Superior es por sus continuas modificaciones legislativas. Modificaciones además nunca superficiales. No hay nuevo Gobierno que no quiera presentar una nueva ley órganica de universidades.

Y cada vez que ocurre esto se inicia una reacción en cadena, que empieza con la modificación de la legislación estatal, posteriores reales decretos que la desarrollan, las correspondientes leyes autonómicas y debido a ello los estatutos de las universidades, y finaliza con la modificación (en un grado u otro) de toda la normativa interna de la universidad.

Añadamos a ello, en este caso, el proceso de convergencia europeo (EEES) y la necesidad imperiosa de renovar el antiguo reglamento del Consejo de Estudiantes de la UPV/EHU y el de  lasAsociaciones de Estudiantes, y empezaréis a vislumbrar la situación en la que nos movíamos.

En este caso particular, y con el objetivo de aunar diversas normativas, todo ello se materializó en un Reglamento del Alumnado, texto de nuevo cuño y que recogía todo lo relativo a los derechos y deberes del alumnado (evaluación, tutorías, autoría de los trabajos, etc.), estructura de la representación del alumnado, la nueva normativa de asociaciones, etc.

Sobre el proceso de redacción, alegaciones, enmiendas y aprobación final se podrían decir muchas cosas, demasiadas. Pero intentemos limitarnos a los hechos.

La propuesta inicial fue elaborada en el Consejo Central durante los meses estivales y finalmente, con las alegaciones presentadas por los distintos Consejos de Estudiantes, consensuada el 9 de septiembre, para remitirse a la Secretaría General de la Universidad. La propuesta fue ignorada y la Secretaría presentó un borrador de 15 páginas en base al reglamento del Consejo de Estudiantes del 2007 que no recogía ninguno de los temas tratados en la propuesta del Consejo de Estudiantes.

La situación de oposición inicial fue poco a poco reconducida en las siguientes reuniones por la presidencia, girando el debate alrededor de los siguientes aspectos:

  • establecer mecanismos para asegurar el cumplimiento de los aspectos relativos a ordenación académica.
  • recoger situaciones de estudiantes no abordadas hasta el momento (tiempo parcial, cargas familiares, deportistas, etc.) y nuevos derechos (sociales, lingüísticos, participación, etc.)
  • la estructura y funciones del Consejo Central (presidencia, tesorería, vocalías, financiación, etc.) y la inclusión de los delegados (de grupo y curso)
  • el derecho al paro académico, que al fin se recogía y regulaba.
  • los requisitos para registrar una asociación de estudiantes y lo que estas obtendrían de cumplimentar el trámite.

Con seguridad la fase final de su tramitación fue la más espinosa. A fin de cuentas, debido a la cercana renovación del Consejo Central y las divergencias surgidas entorno a ello, las espadas estaban en lo alto en el seno del Consejo. De cualquier forma, y a pesar de presentar y negociar las últimas alegaciones ambas partes por separado, la mayoría de las cuestiones planteadas en aquel trámite de audiencia fueron recogidas en el texto que se presentó en la Comisión de Desarrollo Estatutario (CODEST).

Consejo de Estudiantes de la UPV/EHU (2011 – 2012)

Y es aquí donde es mejor parar de leer.

Lo acaecido en la CODEST con las enmiendas presentadas por los Consejeros de Gobierno del alumnado al texto (casi) final corresponde a otro periodo, el posterior a la renovación del Consejo (Central) de Estudiantes de la UPV/EHU (2012 – 2013) y a la fractura entre la representación de Gipuzkoa y Bizkaia en dicho órgano, en estos momentos pendiente de de solucionar.

Y aun falta un año para narrar lo referente a ello.

Solo mencionar que, a pesar de los pesares, el texto fue finalmente aprobado el 21 de junio en el Consejo de Gobierno de la universidad con el apoyo de todas las partes (tanto del alumnado, como del resto de colectivos) y con el compromiso de desarrollar posteriormente algunos de sus aspectos.

Adrian Llorente Aginagalde,

presidente de la Asociación de Estudiantes de Medicina /

Medikuntzako Ikasleen Batzar burua

Utzi erantzun bat

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